lunes

Ideas para tu cocina


Quizá estás pensando en redistribuir tu cocina o incluso en hacer una reforma integral de la misma. Hoy te daremos algunas sugerencias sobre cómo ordenar correctamente la cocina si reformas tu casa o la construyes nueva. Os daremos algunas claves para saber cómo colocar los elementos principales, algunas muy evidentes pero que no está de más recordar. Después, por supuesto, cada uno tiene sus necesidades y hay que saber adaptarse a ellas. Un profesional puede ayudarte a decidir, pero algunas son comunes a casi todas las cocinas. Esperamos que os sirvan.

Distribuir según la forma de la planta

Lo más importante es saber del espacio que se dispone y cómo es éste. No es lo mismo una cocina de planta cuadrada que una alargada y estrecha.
La ubicación de los muebles en forma de «U» es la que normalmente permite aprovechar de modo más eficiente el espacio de una cocina cuadrada. La disposición más adecuada para una cocina de planta rectangular, sin embargo, suele ser la de colocar los muebles en forma de «L».
Si es alargada pero suficientemente ancha, se puede aprovechar para poner dos frentes, de ese modo se dispone de mucho espacio de trabajo (zona húmeda y cocción) y de almacenamiento (frigorífico y escobero en el lado contrario).
Para cocinas amplias, «penínsulas» o «islas» son la solución perfecta para disponer de mucha superficie de trabajo. 

Para cocinar y limpiar, cada cosa en su sitio

Por muy pequeño que sea el espacio que dispongas para la cocina, hay cosas que es mejor que vayan unidas, ya que sus funciones se complementan.
La zona de preparación de alimentos es mejor que esté cerca de los fogones. Disponer de una zona para cortar y preparar cerca de los fuegos es muy útil. Si además tienes cerca un cubo de basura, mucho mejor. Y, por supuesto, reserva un hueco cerca a aceite, sal y condimentos para tus preparaciones; es muy importante que estén junto a los utensilios y principales cubiertos que utilizas para cocinar.
La zona donde lavas tus alimentos tiene que estar, obviamente, cerca del fregadero y, si dispones de él, del lavavajillas. Es decir, lo ideal es concentrar la zona húmeda. Poner la zona para guardar los platos justo encima o cerca es buena idea con el fin de almacenarlos fácilmente tras su lavado.
Los fabricantes están al tanto de las nuevas necesidades y hoy en día es fácil encontrar grandes cajones y caceroleros, puertas abatibles o zonas extraíbles para aprovechar mejor las equinas, por ejemplo. El orden, lo más importante en una cocina, se puede conseguir de modo más sencillo con estas soluciones. 

Almacenaje y zona de comer

Si dispones en la cocina de una zona de mesa o comedor, es mejor que sea en la parte más cercana a una fuente de luz natural, seguro que lo agradecerás a la hora del desayuno.
Para almacenar, dependiendo del espacio del que dispongas, puedes optar por distintas opciones: si hay posibilidad de tener una despensa aparte, siéntete afortunado. Poder acumular gran cantidad de alimentos no perecederos es un lujo hoy en día y puede venirte muy bien para épocas en las que disfrutes de menos tiempo. Además, hay alimentos que están mejor en zonas secas y sin luz. Si no, será cuestión de aprovechar bien los armarios altos de la cocina. Aunque a veces necesites una escalera para acceder a los que estén más arriba (por supuesto, los que no uses tanto), tenerlo bien ordenado es la clave para no acabar sin saber qué tienes «ahí arriba» y evitar que te caduquen. Hoy en día, hay sistemas de almacenaje en botes apilables que pueden facilitarte mucho la labor de tenerlo bien organizado. Si puedes colocar alimentos también en las puertas será estupendo para tener todo más a la vista.
Lo ideal es, si puedes, tener escoberos, productos de limpieza y la lavadora en una zona específica fuera de la cocina, pero si tienes que integrarlo dentro intenta que sea en la zona opuesta o más alejada de la zona de preparación de alimentos. Más cerca de la zona húmeda, si puedes elegir, en todo caso. 

Zonas específicas según tu día a día

Aquí entramos en el terreno más personal, es decir, cómo y cuándo usas tu cocina. Si es un lugar de encuentro y casi haces vida en ella (con lo que tiene que ser amplia), es posible que necesites una mesa lo suficientemente grande para ello. Si no tienes sitio, una abatible puede ser una estupenda solución.
Si lo de cocinar no es lo tuyo y casi casi la tienes de adorno, no desperdicies espacio si sabes que acabarás cenando en el sofá. Lo mismo pasa con el desayuno; si eres de los que crees que es la comida más importante del día y dedicas un tiempo a prepararte un zumo, tostar pan y saborear con calma tu café (¡o Cola-Cao!) cada mañana, te aconsejamos que tengas todo a mano y en un rincón específico para ello.  Seguro que lo agradecerás cada mañana. 

Por soñar...

Y, bien, llegamos al terreno soñado y que algunos afortunados poseen. Imaginad tener todos los metros cuadrados que queremos para hacer la cocina de nuestros sueños. Bien, si ese es tu caso, probablemente una «isla» facilite la distribución perfecta, con todo lo necesario para cocinar en ella y el almacenaje alrededor. Y, ya por pedir, una zona de barra con taburetes altos para tomarte un vino o desayunar. Os ponemos unos cuantos ejemplos en fotos de algunas que nos han encantado. 
Por supuesto, en esto de distribuir cocinas no hay, nunca mejor dicho, recetas únicas válidas. Cada caso es diferente y personal y requiere un adecuado estudio. Si no tienes tiempo o no te ves capaz, siempre podrás acudir a un profesional que te ayude a diseñarla.




Albert Vergés Sarola

Gerente de Click Tecnic.
Técnico Digital vocacional, el interiorismo me permite crear espacios para disfrutar.