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Construcción en seco: la revolución de las obras


Propósitos de año nuevo tenemos todos, va, no lo neguéis. Dejar de fumar, ponerse a dieta, hacer deporte, buscar un nuevo trabajo o quizá aumentar la familia. Y puede que estés pensando en cambiar, por fin, tu casa. Sí, sabes que necesita algún retoque, y en algunos casos puede que haga falta una obra de reforma integral. Pero no siempre es fácil. No solo es cuestión de dinero, que también, sino de que se necesita seguir viviendo en la misma casa en el tiempo que duran las obras. O que, si estás de alquiler, los dueños quieran su piso de vuelta igualito cuando lo dejes. Por ello, hoy os queremos hablar de las obras secas, la revolución de las reformas, o «cómo hacer obra sin hacerla».

¿Qué son las obras secas?

Son un tipo de construcción que no necesita tiempo de secado porque se utilizan materiales que pueden incorporarse directamente a un sistema de montaje, ya que van pegados, clavados o encastrados. Esto hace que sean un tipo de obras más rápidas y limpias, dado que no se utilizan productos húmedos.  

¿Cómo saber si la obra seca es la solución para tu vivienda?

Por una parte, si necesitas que la reforma se ejecute pronto, la obra seca es para ti; ya que los tiempos de ejecución se reducen mucho. También hay un importante ahorro en mano de obra, y eso se traduce en dinero, claro, que puedes considerar si tu presupuesto es ajustado. Incluso puedes atreverte tú mismo con la reforma usando elementos prefabricados si eres manitas.
Si tienes una vivienda antigua y no tienes muy claro si la estructura aguantará lo suficiente, la obra seca es perfecta: los elementos son mucho más ligeros, aunque no por ello pierden propiedades acústicas o aislantes. Además, al poder colocarse sobre pavimentos existentes, se reduce mucho la generación de escombros y polvo, así que, si como hemos dicho, necesitas seguir viviendo en la casa mientras dure la adecuación de tu hogar, sin duda esta solución seca es para ti. Y, además, permite la introducción de elementos ecológicos y fomenta la reutilizaciónEs decir, si te interesa reducir tiempos, coste, residuos y peso, sin duda debes seguir leyendo. 

¿Qué las diferencia de las obras 'normales'?

Os hemos hablado de las ventajas de las reformas en seco, pero ¿qué diferencia realmente este modo de trabajar de las obras habituales que usan morteros húmedos? Básicamente, y como el nombre indica, los sistemas prefabricados no requieren de tiempo de secado y están listos para atornillar, pintar, clavar y apoyar donde se necesite. No solo se emplean en tabiquería, sino también en suelos, forjados, cubiertas o revestimientos de fachadas. Permiten mucha más versatilidad y la posibilidad de reutilización si es necesario.

Distintas tipologías que podemos usar en las obras secas

Si piensas en la tipología para obra seca, seguro que lo primero que te viene a la cabeza es el
  • Pladur: Es decir, ya sin entrar en marcas comerciales, lo que se denomina placas de cartón-yeso. Su colocación es sencilla: mediante sus propios montantes de sujeción. Puede añadir características que necesitamos según las estancias: hidrófugas, resistentes al fuego, con aislamiento acústico y con una cámara por donde pasar las instalaciones de modo sencillo. Se pueden cortar y pintar y son, además, muy versátiles. También se pueden usar para hacer estanterías o dejar hornacinas para, se me ocurre, poner la televisión. Los paneles de techo permiten, por ejemplo, empotrar la iluminación.
  • Madera:es otra de las posibilidades para ejecutar una obra en seco. Puede encontrarse tanto en paneles naturales como con derivados tipo tableros DM, formados por resinas y fibras de madera o los cada vez más usados tableros OSB, de virutas orientadas. Se pueden usar en paredes, revestimientos, techos o suelos. La madera natural, si es posible, es un material perfecto para usar en todo tipo de obras y aportar calidez.
  • Vidrios: El uso de vidrios, normalmente tintados,puede ser también muy eficaz y, por ejemplo, se pueden utilizar para cambiar la pared de baños o cocina sin necesidad de quitar las baldosas existentes. Sirven para revestir paredes de estancias húmedas y darles una nueva vida de un modo muy rápido.
  • Los paneles metálicos, perforados o no, pueden servir igualmente para revestir de modo fácil y sencillo sin necesidad de retirar el material que se recubre.  
  • Para cambiar suelos sin necesidad de levantar los existentes, se puede optar por recubrimiento vinílico o de linóleum. También los morteros autonivelantes tienen una función similar: poder recubrir rápidamente un pavimento existente con un acabado que ofrece uniformidad y excelente mantenimiento y limpieza. El uso de porcelánicos, cada vez más finos, es otra posibilidad para cambiar el suelo de un modo casi inmediato. Y no podemos olvidar los pavimentos de tarima flotante o los suelos técnicos elevados, que permiten poner debajo instalaciones tipo suelo radiante o pasar otro tipo de cableados.
Como veis, las posibilidades son múltiples. En la actualidad, gracias a las innovaciones tecnológicas en construcción seca, ésta se ha convertido en una opción muy viable para hacer obras de un modo sencillo, económico y con excelentes resultados. Quizá este año el propósito de renovar tu hogar sea real...




Albert Vergés Sarola

Gerente de Click Tecnic.
Técnico Digital vocacional, el interiorismo me permite crear espacios para disfrutar.